• Regino Eugenio Cantú Villarreal

Atención Médica Primaria: ¿Qué nos ha enseñado la COVID-19?

La atención médica primaria es la puerta de acceso de la comunidad hacia el sistema de salud. Esta se encarga de asegurar el bienestar de la sociedad en la mayoría de sus aspectos y debe tener la capacidad de atender el 80 al 85% de los padecimientos que puedan llegar a presentarse en cualquier individuo de la población. En México, el sistema de atención médica primaria solamente cubre un 30% de las necesidades de la población, aún y cuando más del 90% de las unidades de salud de la Secretaría de Salud de México están destinadas a ofrecer este servicio (3). La falta de atención y efectividad del cuidado médico de primer nivel en México ha llevado al mexicano a buscar atención en unidades de especialidades o privadas como los consultorios farmacéuticos. Durante la pandemia del SARS-CoV-2 la desatención a la medicina de primer nivel ha sido una causa importante del desborde del sistema de salud nacional, del pobre manejo de casos con sintomatología leve y el alto número de muertes (7). Lo que esta pandemia vino a enseñarnos, es lo indispensable que es un sistema de atención médica primaria eficaz y capaz para salvaguardar una alta calidad de vida y atención médica de calidad. Además de que nos asegura un mejor manejo de recursos en salud y contar con una preparación para crisis sanitarias como la actual. Esta ha sido tan importante lección que se convirtió en una meta a vigilar por parte de la OMS durante el año 2021 (9).


La atención médica primaria es el primer contacto entre los individuos de una comunidad y el sistema nacional de salud, funcionando como una entrada principal al sistema sanitario. Este se encarga de asegurar el bienestar físico, mental y social de la sociedad (1) a través de la oferta de diferentes servicios como vacunación, planificación familiar, atención prenatal y la atención pediátrica; su trabajo está igualmente enfocado en la promoción de salud y la prevención de enfermedades (2). Un sistema de atención médica primaria efectivo debe ser capaz de atender del 80 al 85% de los padecimientos que puede llegar a tener la población general, evitando así la saturación de hospitales y salas de urgencias. Sin embargo, en México, el sistema de atención médica primaria apenas llega a cubrir el 30% de los padecimientos y atenciones de la población. De la totalidad de las unidades de salud con las que cuenta el sistema público de salud mexicano, el 90% están destinadas a ofrecer atención médica primaria (3), el 46% se encuentran en áreas rurales cubriendo la atención desde 500 patrimonios o hasta 2500 habitantes, el 41% se encuentra en zonas urbanas y el resto se encuentra como servicios intermitentes que funcionan como brigadas médicas en zonas altamente marginadas (2). Es importante destacar, que aunque la mayoría de las unidades de atención primaria se encuentran en zonas rurales, estas son las menos equipadas para ofrecer un servicio completo. Solamente 321 centros de salud de los 18,667 cuentan con servicios de laboratorio clínico y solo 143 centros cuentan con servicios de radiología, siendo de estos la mayoría en su totalidad centros de atención primaria urbanos (4). Además, desde hace más de una década, no se han visto aumentos en el presupuesto para los servicios de salud (5) y destacando que, de este, el 80 al 90% es dirigido a unidades de segundo y tercer nivel de atención médica, quedando el resto para el primer nivel (6). Esto último ha llevado a una caída importante en la calidad de la atención primaria para la población mexicana y por ende a que la población busqué otras opciones para su atención en salud, además de que la pandemia del SARS-CoV-2 ha exacerbado esta problemática, llevando a la saturación de hospitales, centros especializados y el desborde del sistema sanitario (7).

Debido a esta falla en la atención primaria en el sistema de salud público, los mexicanos del sector más pobre han tenido que optar por otras opciones para su atención médica, entre ellas los consultorios de cadenas farmacéuticas y el sector médico privado. Del año 2018 al año 2020, el número de mexicanos que acudieron a clínicas y hospitales de la Secretaría de Salud para recibir atención disminuyó del 52 al 36%, mientras que la atención médica en consultorios anexos a farmacias creció en estos mismos años de un 13% a 20% (6). Además, los institutos y hospitales de la Secretaría de Salud tuvieron una reducción del 42% en número de pacientes de zonas rurales que atendían, en cambio lo que aumentó fue el número de estos pacientes atendidos en consultorios y clínicas privadas, con un incremento del 40% (7). Estos datos alarmantes nos indican también una disminución en la atención médica preventiva y control de enfermedades crónicas, ya que la consulta en cadena farmacéutica no busca ofrecer servicios de prevención ni de detección temprana, su finalidad es vender medicamentos y entre más, mejor. Durante la pandemia del COVID-19, hemos visto esta problemática de lucrar con la necesidad de la gente aún más evidenciada. La desinformación y pobre acceso a sistemas de salud de primer nivel ha llevado a pacientes con sospecha de COVID-19 a buscar atención primaria en centros hospitalarios de segundo o tercer nivel o en consultorios farmacéuticos y esto ha llevado a dos problemáticas importantes, la saturación de hospitales y el uso indiscriminado de medicamentos y antibióticos. Los consultorios farmacéuticos, durante la pandemia del SARS-CoV-2 en México, han recibido un alto porcentaje de pacientes que buscan atención en estas unidades para evitar exposición en hospitales y por la facilidad y rapidez que conlleva buscar atención aquí (6). Sin embargo, las consultas en estas unidades se caracterizan por una alta prescripción de medicamentos innecesarios; no significa que los médicos en estos consultorios no estén capacitados, si no que sus sueldos se encuentran influenciados por la cantidad de medicamentos que logren vender (6). Esto ha conllevado a un manejo pobre de casos con sintomatología leve de COVID-19, resultando en ocasiones en sobreinfecciones bacterianas que terminan por necesitar tratamientos más complejos y prolongados y en ocasiones atención hospitalaria. Además, el pobre acceso a sistemas de salud de primer nivel culminó en una falla en detección y manejo temprano adecuado de casos de COVID-19 con alto riesgo de enfermedad severa, los cuales terminaron por complicar y aumentar el problema de la sobresaturación del sistema de salud (8).

De lo antes dicho se desprende que un sistema de atención primaria efectivo debería ser capaz de atender el 80% de los casos de infecciones por SARS-CoV-2 a nivel nacional, ya que la mayoría de estos casos suelen ser casos con sintomatología leve o asintomáticos, fácilmente tratables por personal médico de primer nivel. Sin embargo, durante el comienzo de la pandemia, se pospuso y restringió todo tipo de servicio de atención primaria (atención preventiva, manejo de enfermedades crónicas, atención con médicos de cabecera), lo cual ocasionó miedo y ansiedad a la población de buscar atención médica en caso de ser necesario posterior a la reapertura de estos servicios (9). Además, la pérdida de seguimiento de las enfermedades crónicas ocasionó múltiples casos de descompensación de estas e incapacidad de poder atender a la mayoría por la alta ocupación hospitalaria principalmente porque la atención está enfocada en casos COVID-19, resultando en mayor número de muertes. Esta pandemia nos ha enseñado que es importante reclasificar las prioridades del sistema de salud. Enriquecer sus unidades de atención primaria y comunitaria será la mejor medida a tomar para fortalecer el sistema sanitario y reflejar mayor seguridad de este para que la población mexicana se sienta segura de buscar atención médica en este nivel y el manejo de sus padecimientos crónicos, con el fin de contener el flujo de pacientes a servicios hospitalarios. Además, de que la medicina de primer nivel debe jugar un rol muy importante en la actual pandemia del SARS-CoV-2, al utilizar su infraestructura para identificar grupos de riesgo, el apego a las medidas preventivas y terapéuticas, proveer el tratamiento adecuado y detectar casos nuevos de COVID-19 (9). La OMS (10) afirma que el descuido hacia la atención primaria de un sistema de salud tiene efectos severos en la población y en el país, por lo que lo declaró como una de las 10 problemáticas en salud que a lo largo del 2021 trabajará en conjunto con todos los países para fortificar sus sistemas de salud y asegurar una atención de primer nivel adecuada y que esta pueda contar con la capacidad para responder contra la pandemia y atender las necesidades médicas de la población. Como he argumentado en este artículo, existe evidencia científica contundente que los esfuerzos preventivos de los sistemas de atención médica primaria son costo-efectivos, salvaguardan la vida de la población, previenen una alta gama de enfermedades y lesiones, y mejoran la calidad de vida de las comunidades y de aquellos con enfermedades crónicas mientras proporcionan una preparación crucial para desastres sanitarios, como lo es SARS-CoV-2 (11).

Es por ello que contar con un servició de atención médica primaria de calidad y altamente efectivo en un sistema de salud, permite un mejor manejo de los recursos en salud, mientras que asegura mayor confianza en la población y por ende, control y prevención de sus enfermedades. Con esto último, permite al sistema sanitario estar preparado para enfrentar nuevos retos en salud, luchar contra el uso indiscriminado de medicamentos y promover un estilo de vida saludable, afianzando así una buena calidad de vida para la sociedad.


Corespondency: reginocantu96@gmail.com



Referencias

1. World Health Organization. Primary Health Care. https://www.who.int/health-topics/primary-health-care#tab=tab_1.

2. Schäfer, W. et al. Health system review. Erasmus 12, (2010).

3. Gómez, C. La necesidad de la atención primaria en salud. https://www.excelsior.com.mx/opinion/carolina-gomez-vinales/la-necesidad-de-la-atencion-primaria-en-salud/1253676.

4. Secretaria de Salud. Programa de Acción Específico: Vacunación Universal 2013–2018. (2013).

5. 1. Mendez Mendez, J. La contracción del gasto per cápita en salud: 2010 – 2020 – CIEP. CIEP https://ciep.mx/la-contraccion-del-gasto-per-capita-en-salud-2010-2020/ (2020).

6. Hernández, S. Aumentan las consultas con el Doctor Simi. https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/sociedad/aumentan-las-consultas-con-el-doctor-simi-7119286.html (2021).

7. Roldán, N. Con AMLO baja 40% atención médica pública y aumenta la privada. https://www.animalpolitico.com/2021/08/atencion-medica-publica-privada-gobierno-amlo/ (2021).

8. de Jesús Cenobio-García, F., Domingo Casillas-Enríquez, J. & Efraín Benítez-Herrera, A. Neumología y Cirugía de Tórax El reto de la atención médica primaria previa y su asociación con la mortalidad por la COVID-19 The challenge of prior primary medical care and its association with mortality from COVID-19. Neumol Cir Torax 80, 2021 (2021).

9. Rawaf, S. et al. Lessons on the COVID-19 pandemic, for and by primary care professionals worldwide. https://doi.org/10.1080/13814788.2020.1820479 26, 129–133 (2020).

10. World Health Organization. 10 global health issues to track in 2021. https://www.who.int/news-room/spotlight/10-global-health-issues-to-track-in-2021 (2020).

11. Westfall, J. M. et al. Uniting Public Health and Primary Care for Healthy Communities in the COVID-19 Era and Beyond. J. Am. Board Fam. Med. 34, S203–S209 (2021).



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